Lo que nos dejó el Draft de Nacionales 2026 de la LAMP

Guadalajara, Jalisco (Comunicación Liga ARCO). – El Draft Nacional de la Liga ARCO Mexicana del Pacífico marca el inicio de la carrera profesional de muchos jóvenes beisbolistas, aunque el éxito de las selecciones solo puede evaluarse con el paso de los años. Actualmente, la tecnología TrackMan permite medir con precisión diversas habilidades de los jugadores, proporcionando información valiosa para su evaluación. No obstante, estos datos no garantizan el éxito, ya que factores como el desarrollo físico, la salud, la capacidad de adaptación y la fortaleza mental siguen siendo determinantes en el futuro de cada prospecto.

Uno de esos casos es el derecho Fernando de Lira, seleccionado por los Mayos de Navojoa. Además de registrar la mayor velocidad de la muestra con una recta de 92.5 mph, mostró un repertorio poco habitual para un lanzador de su edad, incluyendo una curva que superó las 2,600 revoluciones por minuto. Más que una sola herramienta sobresaliente, De Lira destacó por la combinación de velocidad, profundidad de repertorio y calidad de sus lanzamientos secundarios.

Fernando de Lira (Mayos de Navojoa): la recta más veloz de la muestra —92.5 mph— y una curva por encima de las 2,600 rpm.

En Mexicali también apareció un brazo muy interesante. Juan Francisco Monita quien a pesar de su corta estatura, mostró la recta con mayor Induced Vertical Break entre los lanzadores analizados, una característica que suele permitir que el lanzamiento conserve mejor su trayectoria y resulte especialmente difícil de atacar cuando está bien localizado. Si con el tiempo logra agregar velocidad a ese perfil, será un nombre muy interesante para seguir.

Juan Francisco Monita (Águilas de Mexicali): la recta con mayor Induced Vertical Break del análisis.

Los Yaquis de Ciudad Obregón también incorporaron varios jugadores con herramientas llamativas. El receptor Christian Rivas encabezó la muestra tanto en velocidad promedio de salida como en distancia máxima de batazo, mientras que el zurdo Francisco García registró uno de los cambios con mayor movimiento horizontal del evento. Dos perfiles completamente distintos, pero igualmente interesantes desde el punto de vista del desarrollo.

Christian Rivas (Yaquis): líder en velocidad de salida y en distancia máxima de batazo entre los sub-18.

Francisco García (Yaquis): uno de los cambios con mayor movimiento horizontal del evento.

En Culiacán, César Uscanga destacó por una excelente extensión al momento de liberar la pelota, una cualidad que suele traducirse en una mayor velocidad percibida por el bateador. Los Cañeros, por su parte, sumaron a Jesús Jáuregui, un zurdo con un ángulo de pitcheo poco común que podría convertirlo en un rival especialmente incómodo para los bateadores de su mismo lado.

César Uscanga (Tomateros): sobresale por su extensión al soltar la pelota.

Jesús Jáuregui (Cañeros): un ángulo de pitcheo poco común para un lanzador zurdo.

Y estos son solamente algunos ejemplos. El reporte también muestra jugadores interesantes en organizaciones como Charros, Algodoneros, Tomateros  y Jaguares, algunos destacando por la calidad de sus pitcheos, otros por la fuerza con la que impactan la pelota y otros por características biomecánicas que vale la pena seguir conforme avancen en su desarrollo.

Quizá la mayor enseñanza que deja este tipo de información es que hoy conocemos mucho más sobre los prospectos desde el momento mismo en que son firmados. El scout sigue siendo quien observa la mecánica, el cuerpo, la coordinación, la competitividad y todos esos aspectos imposibles de resumir en una hoja de cálculo. La tecnología, por su parte, aporta una capa adicional de información que ayuda a entender mejor esas observaciones.

TrackMan no reemplaza al scout. Tampoco nos dice quién será el mejor pelotero de esta generación. Lo que sí hace es ayudarnos a entender qué herramientas hacen que algunos jóvenes destaquen entre los cientos de jugadores que cada año son evaluados por las organizaciones profesionales.